“No hay nada imposible para quien sabe mirar con el corazón”


Exactamente 28.893 deportistas lograron su sueño en Madrid el pasado 28 de Abril, conquistar una de las 3 distancias del “Zurich RNR Running Series Madrid”. Entre ellos, y en la distancia reina por excelencia del atletismo, el maratón, dos apasionados atletas con almas solidarias unidos por una cuerda de apenas 50cm hicieron historia. Y es que Mario Martínez es un corredor con la enfermedad rara Síndrome de Usher que progresivamente le fue quitando la vista y oído hasta dejarle sordo y sin vista, pero lo que jamás pudo arrebatarle esta enfermedad es la sonrisa y las ganas de luchar por dar visibilidad a esta enfermedad. 

Junto a él estuvo como guía su entrenadora, la atleta élite de 226ers Carmen María Pérez que brindó de nuevo su máximo esfuerzo y dedicación a una causa solidaria. Entre los dos forjaron un tándem imparable para conquistar Madrid y de qué manera…

Añadida a la dificultad que conlleva recorrer los 42.195m, hacerlo con la gran barahúnda de personas, ruido y un terreno realmente variado se preveía complicado, sin embargo con una gran preparación física mediante los entrenamientos del ULTRA TEAM, una buena estrategia nutricional basada en los geles y sales minerales de 226ers y un específico trabajo conjunto de ambos para sortear cada obstáculo del camino, fue posible la gesta.

“Paso, persona ciega”, “Cuidado, ciego”,  “Tres, dos, uno ¡Salto!”, “terreno roto”, “alcantarilla”, “rejilla”, “adoquines”…, fueron algunas de las frases de Carmen María durante el transcurso de la prueba. Además de las indicaciones más técnicas sobre el terreno, Carmen tuvo la gran capacidad de aconsejar a Mario durante la prueba sobre otros los aspectos fundamentales para conseguir el objetivo.

Ambos, fundidos en uno, cruzaron la meta con una brillante sonrisa entre los miles de aplausos, consiguiendo dar una tremenda visibilidad al Síndrome de Usher en poco más de 4 horas.

Para la atleta internacional, considerada la mejor corredora de la historia de España en ultrafondo, fue un gran desafío y se mostró realmente feliz y emocionada tras cruzar la meta:

“Ha sido increíble lo que hemos vivido por las calles de Madrid, los ánimos y el cariño de la gente nos han empujado a conseguir este gran reto. Pese a todas las dificultades que conlleva correr un maratón tan multitudinario “a ciegas”, con pasión y viendo con el corazón lo hemos podido lograr”.

Comentaba Carmen mientras ya comenzaba a recuperar tomando su Recovery de 226ers favorito, el de Vainilla, pues su próxima gran competición está cerca y su preparación continua.


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