El gluten es una glucoproteína que se encuentra presente en algunos cereales, principalmente en el trigo, la cebada y el centeno. Tiene escaso valor nutritivo, pero por contra, las materias primas con gluten son importantes para la industria alimentaria por sus características como emoliente y agente gelificante.

En las últimas décadas el consumo de gluten en la población mundial ha ido en aumento, siendo una de las causas la importancia que tiene para la industria alimentaria, lo que ha hecho que aparezcan cultivos modificados de trigo que expresan mayor cantidad de gluten. Por otra parte, el aumento en el consumo de azúcares también parece implicar un mayor aumento en el consumo de gluten (por los procesos industriales).

Patologías asociadas al gluten

Su consumo se asocia con problemas gastrointestinales, inmunes e incluso mentales.
El posible papel de la flora intestinal (microbiota) en el desarrollo de las enfermedades causadas por el gluten no se conoce todavía con exactitud, pero existen indicios que apuntan a ésta como un posible factor clave en el desarrollo e incluso en el tratamiento de estas enfermedades, si bien, el tratamiento de este tipo de patologías consiste en llevar una alimentación libre de productos sin gluten. La patología más grave asociada al consumo de gluten es la enfermedad celíaca, caracterizada por una reacción inflamatoria, de base inmune, en la mucosa del intestino delgado que dificulta la absorción de macro y micronutrientes. Esta no es la única patología, la sensibilidad al gluten no celíaca se está volviendo cada vez más común entre la población occidental y, muchas veces, es de muy difícil diagnóstico. Pasando en muchos casos desapercibida, provocando así serias consecuencias para la salud en el largo plazo.

Por otro lado, existen estudios que demuestran un efecto adictivo del gluten sobre nuestro cerebro, asociando su consumo a diferentes enfermedades mentales. Dichos estudios aseguran que los cereales con gluten, al digerirse en el organismo producen polipéptidos llamados exorfínas o gluteo morfinas que penetran la barrera hematoencefálica, y se meten dentro de los receptores de la morfinas produciendo una subida momentánea o euforia y favoreciendo cuadros mentales donde son proclives las alucinaciones.

Algunos científicos defienden que las dietas libres de gluten ejercen un papel positivo sobre el estado de salud de toda la población y no solamente en aquellos pacientes con enfermedades relacionadas con el gluten. A día de hoy, no existe evidencia científica para extender la recomendación de no tomar gluten a toda la población. También es cierto, que no son pocos los individuos, que sin tener un diagnóstico de enfermedad relacionada con el gluten, deciden eliminarlo de sus dietas y relatan encontrarse mucho más vitales y saludables.

Existen gran cantidad de síntomas asociados ​​a la “incapacidad de digerir el gluten:

Gastro-intestinal: Inflamación estomacal y dolor, diarrea , flatulencia , estreñimiento , etc.
Neurológico: dolores de cabeza frecuentes , pérdida de memoria, dificultades de conducta, depresión.
Condiciones inmunes : infecciones frecuentes como los resfriados y la gripe, y las infecciones bacterianas, úlceras en la boca.
La inflamación y la enfermedad inflamatoria: Rigidez en las articulaciones, alergias, artritis , colitis, etc tiroiditis.
Erupciones en la piel: Eczema , Psoriasis , picazón de la piel escamosa.
General: los antojos de alimentos, cansancio, fatiga crónica , sensación de malestar

El gluten y el deportista: molestias gástricas y aumento del rendimiento

Es de sobra conocido que muchos deportistas, especialmente los que practican deportes de resistencia, tienen una incidencia importante de molestias gástricas e intestinales. Además, durante la práctica de ejercicio físico tanto de intensidad como de gran duración, el sistema digestivo y en concreto la flora intestinal, son órganos que son sometidos a un importante estrés. Para minimizar estas molestias, sí puede ser recomendable y razonable, el eliminar el gluten de aquellos alimentos y suplementos que se ingieran antes, durante y después del ejercicio. Por estas razones son muchos los deportistas de élite han optado por eliminar el gluten de sus dietas, repercutiendo este hecho en resultados muy notables.

Chris Froome, quien ha sido dos veces ganador del Tour de Francia, tiene muy claro que la dieta puede ser determinante para conseguir resultados deportivos óptimos, además de para mantener un perfecto estado de salud. Es por eso que decidió, entre otras cosas, eliminar el gluten de su dieta. “Solía comer un montón de muesli, pensé que era bueno, pero a la hora de la verdad tenía mucho trigo y azúcar. Con el gluten se tiende a retener más agua, así que ahora lo evito. En vez de pasta y pan, tomo arroz y quinoa, que son más digeribles“.

También Timothy Olson, quien es dos veces ganador y actualmente mantiene el récord de la Western States 100 Mile race, quien busca un estado óptimo de salud y se ha preocupado mucho de mantener su cuerpo libre de toxinas, ha declarado haber dejado el gluten a un lado.

En el año 2011 el tenista Novak Djokovic realizó lo que se consideró la mejor temporada protagonizada por un tenista profesional hasta el momento. Ganó 43 partidos de forma consecutiva, 10 títulos y 3 Grand Slams. Hasta la fecha, Djokovic era un jugador muy irregular aquejado de constantes problemas de salud. El propio tenista confesó que para él el gran cambio fue iniciar una dieta sin gluten; ello le permitió perder unos kilos y encontrar un rendimiento que hasta la fecha sólo lo había podido demostrar en muy pocas ocasiones. Este hecho supuso el inicio de una tendencia a eliminar el gluten de las dietas de los deportistas con el fin de lograr un mayor rendimiento deportivo.